
Manteniendo en funcionamiento sus mesas calefactoras a prueba de agua (sin dolores de cabeza)
Seamos honestos: la mayoría de las mesas calefactoras a prueba de agua son difíciles de reparar. Por lo general, no es el elemento calefactor el que falla, sino la carcasa en la que está montado. Los fabricantes construyen estas máquinas como si fueran “bóvedas”, lo cual suena genial… hasta que una lámpara se quema y uno se da cuenta de que tiene que desmontar toda la máquina para poder acceder a ella. Así, una reparación que debería tomar cinco minutos se convierte en un día entero de pérdida de productividad.
Decidimos hacer las cosas de otra manera. Nuestras mesas IP44 utilizan un diseño modular, lo que evita que uno se quede atascado en procesos de mantenimiento complicados.
¿Por qué el diseño modular es la solución ideal?
La mayoría de las carcasas IP44 sellan los elementos calefactores de forma permanente dentro del chasis. Si un tubo se daña después de cinco años de uso, básicamente hay que desmontar toda la unidad.
Nosotros optamos por un diseño “plug-and-play”. Los módulos infrarrojos simplemente se colocan en sus respectivos slots. Cuando uno se daña, basta con sacarlo y reemplazarlo por uno nuevo. No hay necesidad de volver a conectar los cables ni de leer instrucciones complicadas.
Es rápido. Realmente rápido. No hay que luchar horas enteras con juntas resistentes o selladores complicados. Basta con reemplazar el módulo y asegurar bien los conectores; así, la máquina vuelve a estar a prueba de agua.
La realidad del sellado IP44
Para obtener la clasificación IP44, que impide la entrada de polvo y salpicaduras desde cualquier ángulo, se necesitan juntas herméticas y una carcasa adecuada. Pero hay un problema: los sellos herméticos atrapan el calor alrededor de los terminales eléctricos.
Para evitar que ese calor dañe las conexiones, utilizamos cables resistentes a altas temperaturas y bloques de terminales de gran tamaño. De esta manera, las partes críticas de la máquina permanecen frías, evitando así fallos térmicos.
Fiabilidad en la práctica
Después de cinco años de uso, surgen problemas. La oxidación, el calor y las expansiones y contracciones causan que las conexiones se aflojen. Al utilizar componentes que se insertan fácilmente, eliminamos la necesidad de soldar o hacer conexiones complejas. Basta con insertar la pieza nueva. Especialmente si se trabaja en un ambiente húmedo, esta es la única forma de asegurarse de no desperdiciar una mesa en perfectas condiciones solo porque un tubo de cuarzo ha llegado al final de su vida útil.