
Hacer que su pérgola sea acogedora… incluso cuando hace mucho frío
Construimos calentadores infrarrojos a prueba de agua para aquellas pérgolas que están expuestas a la lluvia y al frío. En lugar de intentar calentar todo el patio, lo cual es prácticamente imposible ya que el calor se dispersa rápidamente, estos dispositivos se centran en calentar a las personas. Es como estar sentado bajo el sol, incluso en pleno noviembre.
Hacerlo “inteligente”
El objetivo es convertir su espacio exterior de “demasiado frío para estar allí” a “perfecto”, con solo tocar un botón en el teléfono. Para ello, conectamos la alimentación del calentador a un hub doméstico inteligente, mediante un relé resistente. Puede considerarse como un intermediario digital. En lugar de ir hasta el interruptor de pared, simplemente activa una “escena”. Ya sea por Wi-Fi o Zigbee, el sistema le indica al relé que se active. Incluso puede programarse para encenderse automáticamente tan pronto como el sensor de temperatura detecte que hace frío.
Lidiar con los elementos naturales
La lluvia y la humedad son los enemigos aquí. Para mantener todo seguro, utilizamos carcasas resistentes al agua y cables sellados, de modo que el agua no pueda entrar y causar cortocircuitos. También envolvemos los elementos calefactores en vidrio de cuarzo o en un revestimiento protector, para evitar que se oxide.
Pero hay algo importante que tener en cuenta: cuidado con la cantidad de energía utilizada. Si coloca varios calentadores de 2000W en un mismo circuito, es muy probable que se apague el interruptor principal. Es un problema. Siempre recomendamos usar circuitos dedicados para este tipo de dispositivos. Y si conecta varios calentadores a un mismo hub inteligente, asegúrese de que sus relés puedan manejar la carga, de lo contrario, el sistema se dañará.
Las ventajas y desventajas
Los calentadores de onda corta son geniales porque funcionan de inmediato. Lo enciende y siente el calor de inmediato. Pero el calor se concentra en un área específica. Si no planifica bien dónde se sientarán las personas, algunas estarán demasiado calientes mientras que otras estarán heladas en las zonas frías.
Además, aunque los controles inteligentes son convenientes, la tecnología puede fallar. Los gateways pueden dejar de funcionar, y la conexión Wi-Fi puede interrumpirse. Por eso, siempre instalamos un interruptor manual de emergencia. De esa manera, si la aplicación deja de funcionar, todavía puede encender el calentador manualmente y mantenerse caliente.