
¿Por qué deberías deshacerte de esos antiguos calentadores de lámparas para baños?
Seamos honestos: esos calentadores antiguos son realmente inútiles. Consumen mucha energía, y como no están diseñados para funcionar con vapor, suelen estropearse justo cuando más los necesitas.
Por eso, todos optan por calentadores infrarrojos de acabado similar al de un espejo. Estos calentadores pueden manejar la humedad del baño sin que los circuitos fallen.
¿Cómo funciona el truco del espejo?
La mayoría de los calentadores intentan calentar el aire. El problema es que el calor se eleva directamente hacia el techo, dejándote helado.
Los calentadores infrarrojos son diferentes. Utilizan radiación de ondas cortas para enviar calor directamente hacia ti. Ese “espejo” no sirve solo para darle un aspecto elegante; también sirve para enfocar el calor en un haz concentrado. No necesitas esperar a que toda la habitación se caliente. Es instantáneo. Realmente instantáneo.
Cómo lidiar con el vapor
Los baños son muy dañinos para los dispositivos electrónicos. El vapor llega a todas partes, se infiltra en las conexiones y provoca cortocircuitos. Esto puede llevar a que el calentador se estropee.
Aquí es donde entran en juego las clasificaciones IP. En resumen, se trata de una forma elegante de indicar que el dispositivo está bien sellado. Utilizamos juntas de silicona y uniones herméticas entre vidrio y metal para evitar que entre agua.
Si compras un dispositivo barato con una clasificación baja, probablemente se corroerá antes del segundo invierno. Necesitas un dispositivo bien sellado que impida que la humedad llegue a los circuitos.
Las ventajas y desventajas
La buena noticia es que los calentadores infrarrojos son eficientes. Puedes usar un dispositivo más pequeño y obtener la misma cantidad de calor. En la mayoría de los casos, basta con reemplazar tu antiguo aparato y listo.
Pero hay algunas cosas a tener en cuenta.
La radiación de ondas cortas es intensa. Si colocas el calentador demasiado bajo, puede resultar demasiado caliente en tu piel… casi como una quemadura solar si no tienes cuidado. Debes ajustar su altura según la potencia del aparato, para evitar zonas demasiado calientes.
Y una última cosa: mantén los espejos limpios. Un poco de polvo en el reflejor puede reducir la eficacia del calentador en un 10% o 15%. Limpialo de vez en cuando para que el calor llegue donde debe.