
Obtener datos térmicos precisos en una fábrica inteligente
Si está construyendo una fábrica inteligente, seguramente se habrá dado cuenta de que simplemente “añadir calor” no es suficiente. Necesita una forma de saber qué está sucediendo y transformar ese calor en datos útiles. Ahí es donde entran en juego los sistemas de infrarrojos. Estos permiten monitorear el proceso de forma directa y sin contacto, sin interferir en él.
Cómo fluyen los datos
Así es como funciona en la práctica: los emisores de infrarrojos envían radiación directamente hacia el sustrato. En un sistema moderno, estos emisores se combinan con sensores inteligentes para crear un circuito completo. Los sensores vigilan la temperatura de la superficie en tiempo real y le indican al PLC cuándo aumentar o disminuir la potencia. Esto es mucho mejor que los métodos tradicionales de calefacción por convección, donde siempre hay que esperar a que la temperatura suba. Con los sistemas de infrarrojos, todo ocurre instantáneamente.
Adaptarlo al formato digital
Para que esto funcione en una fábrica inteligente, mantenemos todo modular. En lugar de una sola fuente de calor, utilizamos arrays de infrarrojos divididos en zonas específicas. Puede pensar en ello como un mapa de calor de su línea de producción: puede detectar cualquier punto frío o aumento repentino de temperatura al instante. Con este nivel de detalle, básicamente ha creado un “doble digital” de su proceso térmico. Ya no tiene que adivinar; simplemente puede observar lo que sucede.
Los desafíos
No todo es fácil. Los arrays de infrarrojos de alta densidad consumen mucha energía. Si aumenta la escala de producción demasiado rápido sin verificar los paneles eléctricos, los interruptores se apagarán tan pronto como se presione el botón de inicio. Es un problema que definitivamente hay que evitar. Además, existe el problema del calor excesivo: aunque los rayos infrarrojos van dirigidos al producto, la carcasa que lo rodea también se calienta. Para evitar que los sensores den errores, generalmente se añade un sistema de enfriamiento por aire a las carcasas. Al mantener los sensores fríos, los datos siguen siendo precisos.
La mejor solución
Lo mejor es conectar todo a su red SCADA. De esta manera, ya no necesita lidiar con ajustes manuales; puede gestionar su línea de producción basándose en datos reales.