
Si las alergias estacionales hacen que el invierno sea un verdadero dolor de cabeza, ya sabes qué hacer: abrigarse hasta el extremo o subir la temperatura del aire acondicionado, asumiendo así que el aire será polvoriento, seco e irritante. Nuestros calentadores de tipo chimenea fueron diseñados para ayudarle a evitar eso. Ya no hay necesidad de utilizar aire caliente que levante partículas de polvo y seque los ojos y la garganta. Nos basamos en el calor infrarrojo para calentar directamente a las personas y las superficies, de modo que el aire permanece más tranquilo y limpio.
¿Qué sucede realmente detrás de escena? Nuestros calentadores de tipo chimenea utilizan elementos infrarrojos que emiten calor, generalmente tubos de cuarzo o núcleos de fibra de carbono. De esta manera, el calor se distribuye de la misma forma que lo hace el sol, sin necesidad de mover el aire. Esto es importante, ya que los sistemas de aire forzado mantienen en circulación todo lo que hay en la habitación, lo que puede aumentar los niveles de humedad. El calor infrarrojo se distribuye de manera uniforme, por lo que uno se siente más cómodo rápidamente, sin las fluctuaciones que se producen con los sistemas de calefacción convencionales.
El aparato está pensado para ser utilizado fácilmente, sin complicaciones. Disponibles en diferentes voltajes, con termostato integrado para ajustar la temperatura según sea necesario, además cuenta con protecciones de seguridad como protección contra vuelcos y corte automático en caso de sobrecalentamiento. Se coloca dentro de una carcasa similar a la de una chimenea tradicional, por lo que parece una chimenea normal, pero funciona con tecnología eléctrica moderna.
Por qué este enfoque funciona donde realmente importa En los hogares donde las alergias forman parte de la vida diaria, lo importante no es solo el calor, sino también la comodidad respiratoria. Dado que el calor no depende de la circulación del aire, no levanta polvo ni alérgenos a la zona de respiración, ni quita la humedad del ambiente. De este modo, se logra un clima interior estable que es más cómodo para los ojos, la nariz y la garganta.
Esto es importante cuando toda la familia se reúne alrededor de la chimenea por las noches. El calor llega rápidamente, por lo que no hay necesidad de esperar a que la habitación se caliente. Además, no hay necesidad de elegir entre estar calentado y sentirse bien.
Detalles prácticos que debe tener en cuenta Los calentadores infrarrojos están diseñados para complementar la comodidad de una habitación, no para reemplazar todo el sistema de calefacción de la casa. Ajuste la potencia del calentador según el tamaño de la habitación y asegúrese de que funcione en un circuito dedicado para obtener los mejores resultados. Dado que el calor infrarrojo calienta directamente a las personas y los objetos, el punto más caliente estará naturalmente cerca del calentador. La ubicación del calentador es importante.
Y aunque el calentador en sí mismo no seca el aire, el aire en invierno puede seguir siendo seco. Si es necesario, combine el calentador con un humidificador para lograr la comodidad que desea.